Es una prueba a superar
El modo correcto de afrontar esta situación es verlo como una gran prueba, ya sea de amor, de solidaridad, y/o de lealtad; pero sobre todo, de superación como pareja.
Será muy importante ponerse en sus zapatos y tratar de sentir lo que nuestra pareja siente, y más importante aún, ayudarla a sobreponerse por tan duro golpe emocional.
A continuación un breve resumen de lo que debemos hacer, y no hacer:
Qué podemos darle a nuestra pareja
- La oportunidad de darse un respiro.
- Estímulos que la animen a superar el bache.
- Hacerla sentir importante para la economía familiar.
- Que sienta que cuenta con nuestro apoyo.
- Dejarla que atienda sus necesidades individuales.
- Ayudarla a exteriorizar lo que siente para hacerlo consciente.
- Mucha paciencia y comprensión.
Que debo hacer yo
- Un reajuste de nuestros objetivos.
- Sacrificios.
- Cambios necesarios en mi ritmo de vida.
- Recordarle todo lo que hemos conseguido juntos.
- Un análisis de la situación para actuar en consecuencia.
- Incentivar la comunicación y la motivación en positivo.
- Ponerme en sus zapatos y entender por lo que está pasando.
- Preguntarle cuál es la mejor forma de ayudarla.
- Ayudarla sin que me lo pida.
Lo que “NO” debemos hacer ninguno de los dos
- Buscar culpables o fantasmas.
- Mantener nuestra vida como si nada hubiese pasado.
- Recriminar cualquiera de nuestras acciones pasadas o presentes.
- Quedarnos estáticos.
- Tratar de competir o de determinar quién está haciendo más.
Una última reflexión: es evidente que se trata de una pérdida y hemos de reaccionar en consecuencia. Las emociones aflorarán y el desconcierto dará paso a cierta negatividad, e incluso agresividad… Pero para eso estamos nosotros (la pareja). Para comprendernos, para ayudar a balancear la situación, para apoyar, para dar la cara, para permitir la rápida adaptación. Mucho de lo que suceda a continuación dependerá de quién aún mantiene su empleo; por eso nuestra labor de pareja es tan importante en este momento crucial para ambos.
|